Seleccionada en el Festival Índice 2016

La luna nos odia con toda la fuerza de la gravedad es una historia trepidante que retrata el espíritu humano desde la hilarante perspectiva del amor a lo imposible. Sórdida y poética, intensa y caleidoscópica; protagonizada por personajes conectados por una misma ciudad (La Laguna, Tenerife), un mismo edificio (Luna), y un propósito común: la salvación.


Me encantan los escritores que no se esconden, que no fingen, ni pretenden ser otros. I.J. Hernández es genuino y es algo que encuentro maravilloso. Es difícil haceros una reseña en pocas líneas sobre este libro porque creo que es un libro que necesita ser leído y no contado. ¿Os parece raro? La rapidez, el ritmo y la lírica de su prosa son las culpables, benditas culpables, de que hablar sobre él me resulte complicado.

 

El nexo común para todos los personajes de esta novela es la ciudad de La Laguna y un mismo edificio, el edificio Luna. Allí viven Eleanor Smith, una joven que descubre en África el secreto de la inmortalidad. También está Salvatore Curtis, un escritor de novela negra que para poder escribir ha de meterse en la piel del asesino. O Victoria, una joven que una noche desaparece sin dejar rastro. Personajes raros, ácidos, míseros y al mismo tiempo emotivos. Porque, aunque parezca difícil, el autor consigue que nos metamos en su piel, en lo más profundo de sus pensamientos y que vivamos con ellos esas extrañas aventuras que completan el conjunto de esta novela.

 

La luna nos odia con toda la fuerza de la gravedad no es un novela fácil, no os mentiré. Ni si quiera sé si es apta para todos los públicos. Y con para todos los públicos me refiero a todo tipo de lectores. Pero sí sé que los lectores que nos sentimos retados, que conseguimos conectar con I.J. Hernández nos rendimos. ¿Yo? Me rindo de nuevo ante su compleja escritura, ante sus frases rápidas como balas, ante la sordidez y lo genuino. Es todo un regalo para los amantes de la literatura.

 

Victoria Mera (Libros y Literatura)